Frases Cubanas: “Se quedo como el gallo de Morón”.
- Ramón Ger Pérez
- 2 jul 2019
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El Gallo de Morón es una frase que circula en Cuba desde principios del siglo XVIII, para referirse a alguien que se queda sin dinero y dando gritos, extensible a otras situaciones tal como cuando un casanova es sorprendido infraganti en un triangulo amoroso y es abandonado por ambas mujeres en estos casos oímos al referirse al mismo la popular frase “te quedaste, se quedo o te dejaron como el Gallo de Morón, sin plumas y cacareando”, muchos creemos que tiene su origen en el famoso monumento del gallo en Morón, provincia de Ciego de Ávila, y símbolo de ese pueblo hermano de la provincia de Ciego de Ávila, pero nada más lejos de la realidad, resulta que el susodicho gallo no tiene que ver con Cuba ni con un gallo de verdad.
La historia es poco más o menos así, según cronistas atribuyen el origen de la frase a un suceso acontecido en la población de Morón de la Frontera, provincia de Sevilla en España, dicen que los que visitan la misma pueden ver allí en el Paseo de la Peña, un monumento con un gallo desplumado pelón diametralmente opuesto al peleonero y emplumado gallo nacional, como símbolo a la rebeldía del pueblo moronero, en él una placa da testimonio del hecho, la historia española también esta rodeada de la aureola de la leyenda, que se difumina en las nieblas del tiempo, una versión de la misma y que aparece en la referida placa, cuenta que allá por el año 1500, los vecinos de la villa se dividieron en dos bandos rivales políticamente, que protagonizaron verdaderas batallas que fueron subiendo de tono a medidas que se enardecían los ánimos de las fracciones beligerantes, la Cancillería de Granada envió un juez con fama de matón, para poner orden, entre los pueblerinos, sujeto que a cada paso repetía "donde canta este gallo no canta otro", cansados los moronenses de esta situación decidieron darle un escarmiento al brabucón, se pusieron de acuerdo y después de dejarlo completamente desnudo lo zurraron de lo lindo; por dicho motivo nació el popular refrán: "Te vas a quedar como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando en la mejor ocasión".
Otra antigua historia española sitúa también el suceso en Morón de la Frontera, la que comienza con la llegada a esta ciudad del recaudador de impuestos de Granada, el cual tenía una forma de actuar grosera hacia los vecinos repetía la frase “donde canta este gallo no canta otro” los pobladores lo bautizaron como el Gallo de Morón, con el tiempo la mala actitud del recaudador empeoro, los moronenses no aguantaron más y le dieron una soberana entra a palos tan contundente, que el sujeto se marcho del pueblo sin atreverse a volver por más impuestos. De todo el suceso surgieron varias canciones, poemas y refranes populares como esta copla popular que decía:
Anda que te vas quedando
como el Gallo de Morón
sin plumas y cacareando
en la mejor ocasión".
Ahora bien como una historia, proveniente de tan lejanas regiones llego a escalar tanto en el argot popular cubano hasta el punto de convertirse en una de las más populares frases cubanas, durante el siglo XVIII se estableció una gran comunidad de origen español en la región conocida como Morón de la antigua provincia de Camagüey, trasladando la leyenda del gallo hasta aquí por llevar este el mismo nombre que su predecesor español Morón de la Frontera, siendo una realidad que desde las primeras generaciones de moronenses, el gallo se convirtió en un símbolo del pequeño pueblo, aunque con una tradición en evolución, pues el gallo criollo fue siempre visto como un gallo con plumas lo que lo diferenciaba de su ancestro nostálgico de Andalucía, así la nueva tierra para muchos emigrantes comenzó a conocerse como la tierra del gallo para evolucionar en el siglo XX como la ciudad del gallo.
A mediados del siglo pasado en la década del 50 empieza a materializarse la idea de erigir un monumento al Gallo Criollo, en la norteña ciudad Camagüeyana, patrocinada por los doctores Augusto Venegas Muiñas y Benito Llanes Recino, este último periodista, abogado, Profesor del Instituto de Segunda Enseñanza e Historiador de la Ciudad de Morón, quien fuera uno de los hijos más defensores, amante y fiel de la norteña comarca Camagüeyana, idea que pronto fue secundada por algunas instituciones de las existentes en aquel momento y por el pueblo. Aprovechando este sentimiento legítimo de los moronenses, se procedió a erigir un monumento al “Gallo de Moron” de dos metros de altura en bronce, aunque este si con todo su lindo plumaje, para la elaboración del mismo se contrato al artista Armando Alonso Alonso, pintor, diseñador gráfico y escultor, fue inaugurado el 11 de septiembre de 1955 por el propio Presidente de la República, Fulgencio Batista, y su esposa la Primera Dama, Martha Fernández de Batista; entre prolongados vítores, aplausos, y mucha algarabía politiquera el Gallo quedó investido de facto como regente de la ciudad, porque con su canto a las seis de la mañana y seis de la tarde ponía en movimiento a los moronenses.
De este acontecimiento se hacía eco la prensa española de la época, una publicación del ABC de Madrid decía y citó textualmente: “Morón de Camagüey, con sus viejas leyendas y tradiciones, sus colosales centrales azucareros y unas tierras feraces y (ininteligible) jalonadas por los románticos fortines de la antigua trocha castrense a rendido homenaje a nuestro Morón andaluz con un airoso monumento del simbólico gallo que acaba de inaugurarse en un modesto parque de la ciudad cubana. Asistió al acto de fervoroso recuerdo hispánico el general Fulgencio Batista con su esposa y algunos miembros del gobierno de la república.
Es original y simpático este nuevo “Gallo de Morón”. Todos los días al amanecer y en las últimas horas de la tarde lanza su canto al aire tibio del Caribe, mediante un ingenioso mecanismo que amplifica el sonido y lo extiende a gran distancia con el natural alboroto en los corrales del entorno. Es un flamante signo del progreso al que desde ahora debe aspirar nuestro humilde Gallo bético, tan silencioso y signado en su antiguo pedestal de Morón de la Frontera” – Fin de la cita.
En los meses posteriores al Triunfo de la Revolución Cubana, un oficial del Ejército Rebelde, destacado en esta ciudad, para desahogar sus frustraciones personales de poder, tomó como pretexto la participación que había tenido la tiranía la colocación del gallo, alegando que el gallo era "batistiano" en la madrugada del 6 de febrero de 1960, acompañado de otras personas, arrancó el monumento, el cual depositó en la calle frente al Ayuntamiento Municipal.
Al amanecer, se organizo una tremenda manifestación de protesta en el pueblo por tales motivos, un numeroso grupo de pobladores tomaron el símbolo y lo colocaron nuevamente en su pedestal, pero debido a la inmadurez política existente entonces, prevaleció la idea de que el gallo era representante de la dictadura batistiana y no un símbolo local patrimonial, por lo que una semana después un grupo de personas residentes en poblados aledaños, todos fornidos campesinos, armados y con demoledoras mandarrias, martillos grandes y pesados y algunos moronenses confundidos y resentidos, guiados por los fanáticos depredadores, lo derribaron nuevamente, llevándoselo para una localidad cercana lo convirtiéndolo esta vez en añicos, para que no fuera posible devolverlo a su base, se originaron nuevas protestas, los más comprometidos ciudadanos de Morón, impenitentes, construyeron y colocaron un gallo de cartón, que evidentemente duró poco tiempo y hasta algunos amarraron gallos vivos de sus corrales al pedestal vacío, lo que constituía una imagen surrealista, el gobierno local tratando de apaciguar las pasiones se encargo de confeccionar una nueva escultura, pero nunca se terminó.
Pasado unos veinte años, el escritor e historiador moronense Larry Morales, realizó una investigación profunda acerca del símbolo popular desde sus ancestros en España, la cual culminó en un libro. Esta investigación sacó a relucir nuevamente el tema del gallo, el que ya se había convertido en un imposible, en una especie de tabú, logrando con ello que finalmente que se entendiera que el gallo representa mucho más para el pueblo que quien lo puso allí, finalmente el símbolo fue colocado nuevamente en su pedestal, el dos de mayo de 1982, esta vez materializado en una hermosa escultura de bronce a cargo de los reconocidos artistas cubanos Rita Longa y Armando Alonso autor del primer gallo y del Arquitecto Manuel González Suárez, consistente en un gallo de bronce de tres metros de altura que se muestra atrevido y listo para la pelea, encaramado sobre un tronco a la entrada de la ciudad, colocado a nivel del suelo, como para que a ningún otro loco se le ocurra tumbarlo, acompañan el conjunto escultórico una torre-reloj y los equipos de amplificación para reproducir el canto del ave.