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“La Carretera Central”; su historia, nombres y detalles interesantes.

  • Ramón Ger Pérez
  • 9 jul 2019
  • 10 Min. de lectura


Capítulo aparte merece nuestra “Carretera Central” y digo nuestra cuando me refiero al tramo que queda encerrado dentro de nuestro perímetro urbano, enmarcado desde la Rotonda de la Carretera Central banda Esperanza con la Circunvalación y la Rotonda de la Carretera Central banda Placetas y Circunvalación, pues como sabemos “La Carretera Central” fue construida entre 1927 y 1931, durante el período del mandato presidencial de General Geraldo Machado Morales, atraviesa a Cuba de Occidente a Oriente, con una longitud total de 1139 km, la carretera está dividida en dos ramas a partir de La Habana: una hacia oriente y otra a occidente. El km 0 se encuentra en el “Capitolio de La Habana”. En el momento de su construcción enlazaba las 6 capitales provinciales: Pinar del Río, La Habana, Matanzas, Santa Clara, Camagüey y Santiago de Cuba, actualmente enlaza 14 de las 15 provincias del país, con la sola excepción de Cienfuegos.


Dentro del gran Plan de Obras Públicas que, bajo la dirección de su Secretario de Obras Públicas, Dr. Carlos Miguel de Céspedes, apodado “El Dinámico”, llevó a cabo el gobierno de Gerardo Machado, la más sobresaliente por su magnitud y efectos sobre la vida de la nación, la construcción de la Carretera Central. Al terminar la ocupación española de la Isla no había una carretera, sólo algunos pequeños “caminos reales”, la ocupación norteamericana se dedicó mayormente a la reconstrucción de algún pequeño puente y a obras sanitarias, por su parte los primeros gobiernos republicanos hicieron muy poco por unir las capitales provinciales por carretera, por lo que en 1927 se firmaron los contratos para la construcción de 1, 143 kilómetros de carretera desde Pinar del Río hasta Santiago de Cuba.


En su constante avanzar del occidente hacia el oriente la “Carretera Central” hace su entrada en la antigua provincia de “Santa Clara” (Las Villas) y arriba a su cabecera provincial de igual nombre, nuestra gloriosa villa de Santa Clara, saliendo del pueblo de Esperanza y pasando por donde hoy está la redoma en la confluencia de la Carretera Central y la Circunvalación vía que no existía para esa época, y arriba a su Km 300 contado a partir del “Capitolio Nacional” en las inmediaciones de “La ceibita”, lugar por donde entrara el “Ejército Libertador”, al mando del General José de Jesús Monteagudo, el 31 de diciembre de 1898 en lo que sería el comienzo de su paso a través de la ciudad, aquí en este lugar su trazado se une al eje vial, del camino convertido en paseo que iba desde el sitio en cuestión hasta la entrada de la ciudad por el puente ubicado sobre el río “Bélico” en la ya bautizada calle “Marta Abreu” y que llevaba el simbólico nombre de “Avenida de la Libertad”, senda que transitaba del poniente hasta el levante, estando marcada por la ruralidad, en la que existían alguna que otra quinta y viejos caserones de madera y tejas y que los pobladores de la villa para honrar la histórica marcha acaecida por la misma, habían dotado de cuantas condiciones de embellecimiento requería un paseo público, en este trayecto, la carretera atravesará el “arroyo de la Tenería” antiguo “arroyo Botijuela”, sobre el que para dar paso a la obra se construirá la primera obra de fábrica en su conquistar de la ciudad, consistente en un puente con barandas, que del lado derecho muestra una baranda enteriza, mientras que en su barandal izquierdo, se coloca una abertura con una escalera que lleva a un pasillo colgante por donde se llega a unas viviendas colindantes con el arroyo.


Avanzando siempre al este para alcanzar el centro de la villa llega al viejo puente, construido en 1858, la nueva carretera arqueándose en una curva hacia la derecha toma un nuevo acimut, al torcer su rumbo de norte a sur serpenteando por el margen oeste del “rio Bélico”, se hace necesario, proceder a la demolición del puente, para unir la naciente carretera a la calle “Marta Abreu”, siendo esta una arteria, proveniente del Parque con sentido único hacia el río, uno de sus estribos descansaba en parte de la calzada a construir, por lo que hubo de ejecutarse una obra de fábrica que permitiera enlazar la calle con el carril en dirección a la capital, y al mismo tiempo, dotarla de una salida hacia la izquierda para incorporarse al carril en dirección al Oriente, con la problemática de que allí existían unas enormes tuberías de aguas negras y del alcantarillado, que pasaban por las orillas del río, lo que consiste en un verdadero reto a solucionar por los constructores, esta tarea fue todo un éxito, dejando construido el nuevo puente, y el enlace entre ambas vías, como parte de la solución del elevado de la cota rasante de la carretera hasta el nivel de la calle y el puente, fue necesario construir un contrafuerte de contención que encause al río, el muro se prolonga hasta la calle “Tristá”, donde existía un viejo puente que unía al corazón de la villa con el barrio “Condado” el puente fue reconstruido como una nueva obra de fábrica, renaciendo como un bello puente en arco, llamado “Puente Santa Clara” que permitió en este punto el engarce de la carretera con la calle “Tristá” y el paso hacia el centro de la ciudad, sobre el monumental muro de contención correrá un barandal semejante a todos los utilizados en la construcción de la carretera, el cual sale desde el lateral sur del puente de la calle “Marta Abreu” y haciendo un arco sobre la curva, se desliza por encima del muro hasta imbricarse con la baranda del puente “Santa Clara” de la calle “Tristá”.


El muro después de cruzar esta arteria vial, se prolonga hasta la calle, San Cristóbal, sobre el mismo, se desliza graciosamente el barandal que desde el lateral oriental del puente “Santa Clara” se prolonga hasta allí, separando la calzada, del río que corre unos metros más abajo del nivel vial, la baranda y el muro sobrepasan la misma, pues no tiene intercepción con la carretera, sigue el muro su curso hasta la “Calle Candelaria”; Unos metros después entre estas dos arterias, la carretera cruza el rio Bélico que hace un recodo en su camino, y aunque con tantos puentes, obras de fabricas, viaductos y barandales, diera la impresión que al atravesar la ciudad la carretera cruzara el río en varios lugares, este es el único lugar donde la misma pasa el río, para ello se construyo un puente cimentado con cuatro bastiones y tres luces, sobre el cual se desliza la calzada, la balaustrada extendida hasta la “calle Candelaria” constituirá el pasamanos derecho de este modesto puente, mientras que la de su izquierda, seguirá rumbo sur hasta quedar truncada a la altura de la “calle Candelaria”, al parecer se dejo previsto que estas dos calles se entrecruzaran en un futuro, para ello se dejo un balcón en el sitio, aquí también se facilitó el acceso a unas casitas que existían en un declive del terreno conjuntamente con el lavadero existente en las márgenes del río, insertando una escalera de hormigón, de diez pasos con un ancho de dos metros, teniendo en cuenta una ceiba que allí crecía, así el puente se convierten en un largo puente abarandado, que se integra al conjunto de tan monumental obra, esta construcción desde la calle “Marta Abreu” y hasta la Calle Candelaria, que intercepta a las vías “Tristá” y “San Cristóbal”, con aproximadamente 340 metros de extensión, desde la época de la construcción fue denominada por los pilongos, “malecón de Santa Clara”, lo que no tiene nada que ver con el llamado malecón de la calle “Lorda” a un costado del “Teatro La Caridad”, y que los nuevos santaclareños denominan así desde hace apenas unas décadas; Este gran viaducto, popularmente también es llamado “malecón del Bélico”.


A partir que aquí el rio acompañara a la carretera por el lado derecho, aunque empieza a separarse de la misma unos 42 metros aproximadamente al cruzar la calle “San Miguel”, en este sitio aunque un poco distante de la carretera se construyo un puente sobre el río, como una obra de fabrica inducida, para permitir el paso de esta arteria vial a un lado y otro de la carretera pues era un camino muy transitado por los pobladores que se trasladaban desde el este de la villa sobre el antiguo camino de las bocas, hacia el oeste en el barrio “Condado” y las barriadas colindantes al mismo, y viceversa, si se observa el puente verán que las barandas tienen la misma hechura que las que se edificaron en otras áreas de la Central a lo largo del país.


La central seguiría su curso alejada del rio, desde que sale de la confluencia con la “calle Candelaria” hasta llegar a la “calle Nazareno” en este punto los ejes de la carretera y el río comienzan a converger nuevamente, acercándose a unos escasos 20 ó 25 metros; En este sitio para hacer viable la intersección de las calzadas se construye un nuevo puente con características similares al resto del conjunto, aquí la baranda del lado norte es corta sobre el mismo puente, y la del lado sur se alarga hasta la carretera donde se solapa en la larga baranda que separa al río de la carretera en su camino al oriente, donde se ha construido un muro de contención y encausado, similar al del tramo anterior y que recorre unos 220 metros aproximadamente desde la “calle Nazareno” hasta la “Calle Caridad” sobreponiéndose a las calles “Pastora” y “Sindico” las cuales no atraviesan la “Carretera Central” pero al igual que en la “calle Candelaria” se dejan en ambos lugares unos barcones suspendidos sobre la corriente del río, que permitan en un futuro realizar el enlace de la carretera con estas viejas arterias viales, este otro sector de la imponente fabricación constituye también parte del llamado “Malecón del Bélico”. Después de salvar la distancia entre estas calles al llegar a la “calle Caridad” nos encontraremos con un nuevo puente que permite el tránsito entre los barrios “Pastora” y el “Condado”, la larga baranda al llegar a esta esquina dobla adentrándose hacia el “Condado” unos 8 ó 10 metros y allí acaba, a continuación sigue el barandal del puente pero retirado casi un metro más atrás lo que hace pensar que el muro de contención del río y el puente fueron construidos en épocas diferentes incluso al tener ambas barandas hechuras diferentes.


A partir de este punto la “Carretera Central” entra en una prolongada curva hasta cortar perpendicularmente a la “calle Alemán”, senda paralela a la nueva calzada, desde la “calle Marta Abreu” y hasta este engarce entre ambas arterias, separándose así definitivamente la carretera del río, el que continuará su derrotero hacia la charca denominada “Princesa” tomando posteriormente itinerario sur, hacia el lugar de su nacimiento, mientras tanto, el muro de contención convertido en “Malecón abarandado” proseguirá su paso desde la calle “Caridad”, siguiendo la curva de la ruta vial, hasta alcanzar la altura de la calle Alemán, terminando allí en una gruesa columna, colindante con las instalaciones del “Palacio de Pioneros”.


Tomando nuevamente una trayectoria de oeste al este, a partir del entronque con la calle “Alemán” la nueva carretera proseguirá su camino al oriente cubano, atravesando la ciudad, esta vez lo hace nuevamente por tierra firme, en su camino cortara en orden progresivo las calles; “Juan Bruno Zayas”, en el próximo cruce no cortara sino que nacen a partir de ella, al sur el paseo de “La Paz” y a la derecha la “Ave. General Juan Bruno Zayas” que da paso a la calle Villuendas, las calles “Cuba”, “Colón”, “Cabo Brito”, “Maceo”, “Celestina Quintero”, y “Unión”, la vía no encontrará obstáculos mayores en su tránsito por Santa Clara, hasta pasar esta última calle, y llegar al otro río local “El Cubanicay”, que se interpone en su camino, esta vez la obra de fábrica a construir para salvar el accidente geográfico no será de gran magnitud, consistente en un puente abarandado de tramo largo, la baranda seguirá siendo la típica empleada en las obras de fábrica de la carretera, salvado este nuevo obstáculo la carretera se desplazará por una zona periurbana, con la presencia de grandes mansiones, quintas, y viejos caserones, con espacios de florestas y frondosos árboles centenarios, en su búsqueda de la salida de la ciudad, hacia el próximo pueblo villaclareño “Placetas”, rumbo siempre al levante pasando antes por los poblados rurales de Manajanabo y Falcón.


Desde el punto de vista técnico para la construcción de la carretera, se elevaba el terraplén hasta el nivel de cota deseado, consolidándolo con un cilindro de tres ruedas y un peso no menor a diez toneladas, sobre esa subrasante se colocaba a mano una base Telford de 20 cm con rajón y arriba una capa de rajoncillo de 10 cm que posteriormente se cilindraba, terminada la base de Telford – Mac Adam se fundía sobre la misma una placa de hormigón de 30 cm de espesor y en caso de considerarse necesario se colocaba acero de refuerzo, la superficie de rodamiento se lograba con hormigón bituminoso. Para dar una idea del titánico esfuerzo de dotar a la nación de la carretera ilustraremos algunos datos correspondientes a su ejecución en nuestra provincia: Para construir la “Carretera Central”, fue necesario acometer paralelamente las obras de fabricas y las explanaciones para lo que se tuvo que abrir accesos y construir puentes provisionales, para lo cual se necesito trasladar en “carretas de bueyes” las siguientes cantidades de materiales, 73 mil metros cúbicos de arena, 142 mil de piedra triturada; 233 mil barriles de cemento; 4 mil toneladas de acero en barras y 2 mil 167 de acero estructural.


Sobre los nombres de nuestra “Carretera Central”, puede decirse sin lugar a dudas, que es una amalgama de calificativos y designaciones lo que la distinguen, porque por tramos se ha llamado indistintamente, en diversas épocas, al entrar en la villa por el oeste decíamos que al llegar a su kilometro 300 asume el recorrido vial del “Paseo de la Libertad” hasta su entronque con la calle “Marta Abreu”, una vez construida se le denomino desde esta unión y hasta la salida banda Esperanza, “Camino de la Habana”, “Carretera de la Esperanza”, “Avenida General Gerardo Machado Morales”, “Avenida General Motalvo”… , pero desde el puente de “Marta Abreu” y hasta pasar el puente sobre el río Cubanicay” en la calle 1ra del “reparto Vigía” se le denominó “Ave. de la Caridad del Cobre”, Ave. del General José Miguel Gómez y al tramo semiurbano que transita entre la calle 1ra de la Vigía y hasta la rotonda en la circunvalación en su salida banda Placetas “Gabriel Ugarte Monteagudo”, entre otros.


La “Carretera Central de Cuba”, llego a Santa Clara en pleno auge de la modernidad de la villa, momento en que Santa Clara se va a dotar de importantes construcciones públicas, viejos edificios coloniales van desapareciendo para dar paso a edificios, más modernos y elegantes, muchas de ellos de un gran valor arquitectónico, la pavimentación de las calles, la red de acueducto y alcantarillado así como el crecimiento de la villa hacia las áreas perimetrales donde comienzan a aparecer urbanizaciones con agradable estilo moderno, la carretera aporta a la ciudad el toque que hace de ella, el nudo más importante de las comunicaciones en el país, al estar situada la villa en el centro de la isla, la carretera significa progreso dando origen a que muchos emprendedores se mudaran a este centro neurálgico, surgiendo toda una nueva infraestructura, viviendas, edificios comerciales, hoteles y otros que sin ella nunca hubiesen existido en nuestro pilongo terruño.


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