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GUARENAS, UNA HISTORIA DE CAMINITOS, AMORES Y SANTACLAREÑOS.

  • Ramón Ger Pérez
  • 16 jun 2016
  • 5 Min. de lectura


Vivo en Guarenas, fundada como "Nuestra Señora de la Copacabana de los Guarenas", en 1621 como pueblo de doctrina indígena, hoy día constituye una ciudad del Estado Miranda en Venezuela, y conforma el eje de desarrollo Guarenas-Guatire, cumpliendo funciones de ciudad dormitorio de la Gran Caracas por su cercanía a la urbe capitalina, aquí el sector comercial (formal e informal) y de servicios es la principal actividad económica, por cuanto la gran mayoría de sus habitantes obtienen sus empleos e ingreso económico en la vecina capital Venezolana, ubicados geográficamente, en mi segundo terruño, después de mi natal Santa Clara en Cuba, les confieso que por azares del destino surge este escrito, siempre quise plasmar mis sentimientos en algunas líneas dedicadas a esta tierra que me ha acogido calurosamente, y a la cual le debo mi familia actual, sentía que le debía unas letras, cuantas cosas he deseado escribirte Guarenas, son tantas las historias y los acontecimientos pero historiadores autóctonos hay en demasía que conocen tus detalles mejor que el extranjero llegado de otros lares, que decir pues… como dicen aquí.


Entonces mis recuerdos, al igual que una rebelde cabalgadura avanzan en una desenfrenada carrera en busca de recuerdos de mi infancia y mi niñez allá por la década del 60 del pasado siglo, las remembranzas se difuminan en la niebla del tiempo cuando tengo por detrás mucho más que por delante, pues la vida se deconstruye con el tiempo, poco a poco en mi mente bulle una tonada, que mis padres entonaban acompañando a dúo a la Orquesta Aragón, que sonaba en la radio…


Caminito de Guarenas donde encontré la novia mía María Luisa la morena la que juro que me quería

recuerdo aquella tarde cuando una rosa deshojaba.....


En ese entonces muchacho uno, ni idea tenia de donde estaba Guarenas, ni que con el pasar del tiempo conocería el sitio y formaría familia y vida social en él, por muchos años solo sería una pegajosa canción de antaño que traía gratos recuerdos infantiles a mi memoria al ritmo pegajoso y clásico de la salsa...

Caminito de Guarenas ya no te acuerdas de nosotros María Luisa la morena me abandono y se fue con otro…


Pasan los años y he aquí que vengo a Venezuela, en funciones de trabajo y Cupido como siempre, niño travieso alado y armado con arco y flechas me prenda de una venezolana, en ese momento Guarenas deja de ser un estribillo de una canción para convertirse en algo más real y tangible, mi amor vive allí, al igual que María Luisa la morena la de la canción, que difundió en Cuba la popular Orquesta Aragón con su música de charanga por la década de los 50 y 60; aquí en esta segunda patria además de materializar a Guarenas, conozco que la famosa canción es de la autoría de Billo Frómeta, quién fuera un compositor, arreglista y director de orquesta nacido en Santo Domingo, República Dominicana, que emigró a Venezuela en 1937 y tuvo una marcada influencia en la música popular venezolana con la agrupación “Billo's Caracas Boys”. La discografía de Frómeta es una de las más extensas y exitosas de Venezuela, la llegada de Billo en el año 1937 fue el primer contacto de Billo con su eterno amor, "La Ciudad de los Techos Rojos", fue "una amor a primera vista". Tan prendado quedó el Maestro de la capital venezolana, que nunca desperdició tiempo para dedicarle los más hermosos versos que poeta alguno le haya escrito a Caracas, por ello todos lo conocían como el eterno “cantor de Caracas”.



Cuentan que en la época de esplendor de la Orquesta Billos Caracas Boys, en el año 1945, tras la salida del guarachero Víctor Pérez de la misma, se unió a esta el cantante cubano Manuel Dagoberto Alemán Monterrey en plan de cantante estelar, que además de buen cantante, poseedor de una timbrada y educada voz, Manolo Monterrey como se haría conocer en la nueva tierra que adoptó, fue un talentoso compositor que dejó para la historia musical de Venezuela letras que se ahondaron en el sentimiento popular, porque reflejaban los anhelos y vivencias de un pueblo que buscaba a través de expresiones musicales, un medio para expresar sus congojas, alegrías y esperanzas, su voz, fue la sensación de la década de los 40 y 50, es en esta época que se populariza la canción “Caminito de Guarenas” en su armoniosa voz.



Resulta que Manolo Monterrey, cantante y compositor de música popular del género Afro Caribe, apodado “El ciclón antillano” como también se le conocía no solo era cubano por nacimiento sino que era santaclareño, nacido el 10 de marzo de 1914 en nuestro querido terruño la bella ciudad de Marta y por la fecha es de suponer que forme parte de la pléyade de Pilongos relevantes.


No recuerdo haber oído nunca a la Orquesta Billos Caracas Boys, sonar en la radio cubana a pesar que Billo Frómeta viviera en Cuba entre los años 1958 y 1960 pues en esa época tuvo que abandonar Venezuela pues sufrió una serie de ataques, quizás desatados por la envidia ante los éxitos que cosechaba que lo llevo a tener un veto por parte de la Asociación Musical de D.F. y Estado de Miranda (El mismo estado donde se asienta Nuestra Señora de la Copacabana de los Guarenas), prohibiéndole actuar de por vida en Venezuela, allí en Cuba realiza trabajos musicales y graba con una orquesta integrada por músicos cubanos, después de este breve período regresa a su Ciudad de los Techos Rojos y se le levanta el veto; O por ser unos de sus cantantes estelares el santaclareño Manolo Monterrey - “El ciclón antillano”, mi memoria no da para tanto, no sé si sonó en la radio de la década de los 50 y de allí que se popularizara en nuestro país “El caminito de Guarenas” por la Orquesta Aragón.


Pudiera ser que la censura artística, impuesta por el gobierno de los hermanos Castro durante más de medio siglo a los artistas cubanos exiliados, de distintas generaciones, estilos y épocas; Y no sólo aquellos cuya fe bautismal se asienta en una parroquia allá, sino también a los que son hijos de cubanos afuera, que nacieron luego lejos de la patria de sus padres, haya tocado al santaclareño Manolo Monterrey - “El ciclón antillano” y esa sea la razón por la que no se escuchasen sus éxitos en nuestro terruño. Lo cierto es que censurado o no, nuestro ilustre paisano fue figura de varias de las más prestigiosas orquestas caribeñas de música bailable.


Entonces tenemos así que esta canción que inmortaliza a Guarenas y le da estatus de universalidad como sitio, se debe a dos grandes amores, el del dominicano Billo Frómeta el eterno enamorado y “cantor de Caracas”, compositor de tal arreglo musical, y la difusión de ésta pieza que hace vibrar de emoción a los venezolanos y a los extranjeros también... en la excelente voz del santaclareño Manolo Monterrey que adoptó la tierra venezolana enamorado de ella, como suya por el resto de su existencia. ¿Y cómo entro yo en esta historia?, santaclareño como mi coterráneo Manolo y acogido en el seno de la tierra venezolana, yo también tuve mi “Caminito de Guarenas donde encontré la novia mía”.....

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